Agatha Christie, una mente para el crimen

Vida de Agatha Christie

La novelista más vendida de la historia fue una mujer audaz, que viajó por el mundo recopilando experiencias para sus libros. Numerosos actos la recuerdan en el 125 aniversario de su nacimiento.

Es autora de varios de los títulos más importantes de la literatura policiaca, clásicos como El asesinato de Roger Ackroyd (1926), Asesinato en el Orient Express (1934) o Diez negritos (1939), y dotó al género de dos de sus más sagaces detectives, Hercules Poirot y Miss Marple. Agatha Christie publicó más de ochenta novelas, relatos y obras teatrales a lo largo de una vida ligada a las emociones del viaje, que comenzó un 15 de septiembre hace 125 años.

Agatha Mary Clarissa Miller nació en Torquai, al sureste de Inglaterra, en 1890. La menor –con diferencia- de los tres hijos de un matrimonio acomodado. Una niña despierta e imaginativa que, educada en casa, aprendió a leer a los cinco años y se entretenía inventado historias. Una Alicia vitoriana de largos cabellos rubios, con una mirada que traspasa las fotografías.

Tenía once años cuando su padre murió de un infarto. Sus malas inversiones dejaron a la familia en una difícil situación económica. Agatha comenzó a ir a la escuela, al tener su madre que despedir al personal de la casa. Se crió con ella y sus dos abuelas, mujeres fuertes como recordaría la escritora. Convalecía de una gripe y aceptó el consejo de su madre: “Si ya has leído todo, tal vez tengas que escribir tú algo”. Así, a la edad de dieciocho, escribió su primer cuento.

En París estudió canto y piano y después de graduarse viajó a El Cairo con su madre, donde residieron tres meses. Esta experiencia marcó su escritura. Agatha viajaría alrededor del mundo y en especial a Oriente Medio en repetidas ocasiones, lo que le proporcionó inspiración para sus obras y le permitió afinar esa percepción de la psicología de los personajes que, con la originalidad de sus tramas, es la clave de su éxito literario. “La naturaleza humana es igual en todas partes”, puso en boca de su Miss Marple, la perspicaz ancianita que resuelve los casos a Scotland Yard.

EL NUEVO SHERLOCK HOLMES

En 1912, conoció a Archie Christie, un aviador de la Royal Flying Corps, y el 24 de diciembre de 1914, Agatha Miller se convirtió en Agatha Christie. Como enfermera voluntaria durante la guerra aprendió lo suficiente sobre venenos para escribir su primera novela policiaca, El misterioso caso de Styles, que se publicó en 1920. Había nacido Hercules Poirot, su personaje más conocido. El manuscrito fue rechazado hasta seis veces antes de encontrar editor, John Lane, el mismo año en que la autora dio a luz a su única hija, Rosalind.

Poirot se apareció a Agatha en un autobús, en 1914. En carne y hueso, un refugiado belga, con bigotes y mirada perpleja en quien la lectora de Conan Doyle reconoció a su Sherlock Holmes. En 1936, en una carta dirigida a sus editores estadounidenses, se presentaría él mismo: “Orden y método son mis dioses. Para desayunar, tomo solo una tostada cortada limpiamente en pequeños cuadrados. Los huevos –tiene que haber dos- deben ser idénticos en tamaño…”. Protagonizaría 33 novelas y 54 relatos, antes de que Agatha decidiera matarle en Telón: el último caso de Poirot, que escribió en los años 40, aunque no se publicó hasta 1974. El New York Times le dedicó un obituario. “Ella tenía muchas ideas, no todas adecuadas para Poirot, pero su editor siempre quería que escribiera sobre él, porque sus historias eran las más populares”, explica su nieto, Mathew Prichard, presidente de la Agatha Christie Limited.

INFLEXIÓN EN SU CARRERA

No siempre el éxito equivale a libertad creativa, como comprobaría la escritora. Era hora de buscar un seudónimo. 1928 fue un año terrible para Agatha. Después de la guerra, a Archie le hicieron responsable de organizar la Exposición del Imperio Británico y durante 10 meses el matrimonio se dedicó a viajar por el mundo. De vuelta en Londres, su marido le pidió el divorcio para casarse con su secretaria, lo que unido a la muerte de su madre fue demasiado para la escritora, que un día abandonó su coche en una cuneta y desapareció. La noticia ocupó las portadas de los principales diarios. Se la encontró a los once días en el Harrogate Spa Hotel. Había sufrido un episodio de amnesia y durante un tiempo recibió tratamiento psiquiátrico.

La Aventura de la Historia

Fue entonces cuando Mary Westmacott acudió en su ayuda, alias que ocultó casi veinte años. Con él, sin las presiones de la fama, escribió seis novelas no policiacas, de moderado éxito. Entre ellas, Lejos de ti, esta primavera (1944), “el único libro que me ha satisfecho completamente (…) Un retrato de una mujer con una imagen de sí misma, de lo que era, totalmente equivocada”. Agatha, aquella niña de ojos penetrantes, indagó en la locura que lleva a cometer un crimen, pero también en los abismos cotidianos, y se convirtió en una de las escritoras más leídas, traducida un centenar de idiomas.

De nuevo, el viaje. Sola en el Orient Express se encaminó a Bagdad, donde conoció al arqueólogo Max Mallowan. Se casaron en 1930 y, durante cuatro meses al año, Agatha acompañó a su marido a las excavaciones, que inspiraron títulos como Asesinato en Mesopotamia (1936) y Muerte en el Nilo (1937). Fue la etapa más fructífera de su carrera. Creó sus obras más conocidas y se atrevió con la escritura dramática. La ratonera (1952) cumple sesenta años sobre las tablas del St. Martin’s de Londres. Murió el 12 de enero de 1976, a los 86 años. Una mujer que aunque naciera victoriana, nunca se adecuó al canon.

El 125 cumpleaños de la Dama del Crimen promete un otoño cargado de celebraciones. Torquay acoge el Festival Internacional Agatha Christie (11-20 de septiembre). La muestra Agatha Christie, retrato incompleto, del 26 de agosto al 6 de septiembre en la Bankside Gallery de Londres, se trasladará a localidad de nacimiento de la autora durante el festival. También Estambul celebrará a la escritora con un evento literario (22-24 octubre) en el Pera Palace Hotel, donde pergeñó su Asesinato en el Orient Express. Y en el Puerto de la Cruz, Tenerife, el V Festival Agatha Christie (5-15 noviembre) recordará que aquí en 1927, fue donde creó el cuento El hombre del mar. Más información en www.agathachristie.com/125th-anniversary/.

(Artículo publicado en La Aventura de la Historia, nº 203, año 2015)