'Niebla en Tánger', la última novela de Cristina López Barrio, Finalista del Premio Planeta 2017, es una novela sobre una mujer con la fuerza suficiente como para abandonar una vida que no le satisface y lanzarse a la aventura en una ciudad tan evocadora como Tánger, refugio de exiliados y bohemios. Entrevisté a la escritora y estas son algunas de las cosas que me contó.

 

 

‘Niebla en Tánger’, de Cristina López Barrio.

¿Has pensado alguna vez en dejarlo todo para empezar una nueva vida, tu vida soñada? La protagonista de ‘Niebla en Tánger’, de Cristina López Barrio, Finalista del Premio Planeta 2017, hace precisamente eso. Abandona una casa en una urbanización de las afueras, un trabajo cómodo y anodino y a un marido al que no interesa nada más que ver la televisión. Una noche Flora conoce a un tipo en un bar y los dos juegan a inventarse identidades. Se acuestan y antes de marcharse furtivamente del hotel mientras él aún duerme, ella decide apuntarle su teléfono. Una puerta abierta al azar. Repara, entonces, en un libro que él está leyendo, repleto de post-it. ¿Su título? ‘Niebla en Tánger’.

Flora regresa a su hogar, a la cama que se le semeja una tumba, y a la mañana siguiente, mientras compra en el supermercado con su esposo -la verdad es que se lo pone muy fácil, el pobre-, recibe un mensaje del hombre misterioso. Flirtean y acuerdan verse de nuevo. Ella sabe que se desliza por un camino peligroso pero acude igualmente. Lo que ocurre a partir de aquí desencadena una trama metaliteraria, que transcurre en Tánger: el actual, que Flora recorre en pos de un misterio mayor de lo que imaginaba, y el internacional de mediados de siglo XX. Ese Tánger desaparecido, refugio de exiliados y bohemios, el Tánger de Paul Bowles y la Generación Beat, que hoy es «casi un estado de ánimo». Así me lo contó la escritora, a quien pude entrevistar.

Dos cosas me han interesado especialmente de la novela: una es ese juego metaliterario, que permite a explorar aquello de si el arte debe imitar a la realidad (algo aburridísimo en opinión de Óscar Wilde). Esto, que podría parecer una digresión, es fundamental para la trama y también para la estructura. Además, creo que es un detalle que gustará a todos aquellos que amamos los libros y alguna vez nos hemos obsesionado con alguno(s).

En este sentido, la autora me señalaba la escritura de García Márquez. Me dijo que siempre que escribe tiene sus libros a mano para inspirarse y entrar en ese estado de hipersensibilidad que todo escritor necesita para vivir (y dar vida a) su historia. También me ha gustado ese sugestivo mandar todo (o algo, cada cual verá) al carajo que tanto apetece a veces y que ahora, además, es tendencia literaria. La protagonista se atreve y eso es revitalizador.

Cristina López Barrio tiene un estilo personal, su escritura se nota, como dice, inspirada en el realismo mágico. Se traduce en detalles imposibles hechos posibles, que enriquecen la narración e iluminan los recovecos del alma de los personajes. Abundan las imágenes metafóricas, el indómito cabello rojo de la protagonista y de su abuela, que arriesgó y perdió todo por amor, o el viento y ese personaje del folklore hebreo que es la Axia Kandisha, que invocada por las mujeres podía llevarse a los hombres en las noches ventosas.

Editorial: Planeta.

Fecha de publicación: 11/2017

Páginas: 320.

Precio: 20,90€ tapa dura; 12,99€ eBook.