Johnny Thunders es rock en estado puro. Su actitud y su forma única de tocar la guitarra definieron lo que sería el punk, aunque él detestara que se le considerara como tal. Deploraba que la música se hubiera convertido en una competición. Imitado pero nunca igualado, la heroína fue su principal enemigo. 'In Cold Blood' su biografía oficial, escrita por Nina Antonia, es una crónica de la vida al límite este músico fuera de serie, el último maldito del rock.

 

 

 

 

El Johnny Thunders travestido, de melena cardada y plataformas, de The New York Dolls (1971-77), banda seminal del punk. El Johnny Thunders glamuroso que se hizo acompañar de los Heartbreakers para alumbrar uno de los discos más auténticos del rock: ‘L.A.M.F’ (1977). El Johnny Thunders de vuelta de todo, introspectivo y melancólico de ‘So Alone’ (1978). El Johnny Thunders de la mala suerte, que lleva tatuado el número 13 en su brazo izquierdo, justo encima de donde uno encontraría las huellas del principal de sus infortunios: la jeringa.

Sí, Johnny Thunders era un yonqui y la heroína ensombreció muchas de sus últimas actuaciones, pero también es uno de los guitarristas más importantes y menos pretenciosos de la historia del rock. Historia que sin su estilo personal, su actitud y su música sería bien distinta.

Johnny Thunders live

Johnny Thunders, Walter Lure y Jerry Nolan durante una actuación de The Heartbreakers.

Así le definen en la web del mítico fabricante de guitarras Gibson:

«… el sonido de Johnny Thunders castigando su Les Paul Junior es uno de los grandes ruidos de la historia del rock ‘n’ roll. Con sus Chuck Berry leads y sus aullantes acoples (Chuck Berry leads and howling feedback, en el original), Thunders irrumpió en el salón de la fama de la guitarra de rock como una bola de demolición».

Johnny Thunders…In Cold Blood

‘In Cold Blood’, su biografía oficial, escrita por Nina Antonia (Cherry Red Books, 1999; la primera edición es de 1987), que le trató muy de cerca, es una lectura más que recomendable sobre Thunders. Al final, una crónica de la autodestrucción del guitarrista que duele en carne propia, porque asistes a su descenso a los infiernos. Un descenso a conciencia, premeditado, con alevosía y todo lo imaginable por parte de Thunders, quien, llegado a un punto, aunque sabe cuánto le está perjudicando la heroína es incapaz de dejarla.

Johnny Thunders y The New York Dolls

The New York Dolls.

«No es muy difícil tocar como Johnny, guitarristas lo han intentado y siguen intentándolo pero no pueden hacer que suene igual», escribe Nina Antonia. Hasta en sus caóticas actuaciones finales, la guitarra de Johnny se distingue claramente.

Thunders fue uno entre un millón. Él fue los Dolls. Robó todo el protagonismo al cantante, David Johansen. Y como es sabido, no habría Sex Pistols sin los Dolls. El propio guitarrista del grupo británico, Steve Jones, lamentó cuánto había copiado a Thunders.

Johnny Thunders

La biografía describe una anécdota relativa a otro de los Pistols, Sid Vicious, acérrimo admirador de Thunders. Una noche en el Speakeasy, Johnny actuaba con su banda The Living Dead. Durante semanas Sid había estado pidiéndole que le dejara tocar con él y al final Johnny accedió. Peter Perret, el vocalista, lo cuenta así:

«Johnny era su héroe, realmente quería tocar con él. (…)  Hicimos una prueba de sonido para que él aprendiera las canciones –una de las cuales era ‘Stepping Stone’, que los Pistols solían tocar– pero era totalmente incapaz. (…) Le dije a Sid, <<Solo toca E>>. No sabía donde estaba E en el bajo. (…) Después de la prueba de sonido, Johnny dijo, <<Es demasiado inútil, no lo voy a dejar tocar>>.

Johnny Thunders, Richard Hell y Sid Vicious

Richard Hell, Johnny Thunders y Sid Vicious.

Perret convenció a Thunders de que le dejara tocar, pero cuando llegó la hora de la actuación su amplificador fue discretamente desconectado por un pipa. Solo después de tres o cuatro canciones, Sid se dio cuenta de que algo no iba bien. Finalmente, Johnny cogió el micro, le dio las gracias y llamó a otro bajista.

A pesar de todo, Johnny, que lamentaba que el rock se hubiera convertido en una competición, sentía aprecio por Sid Vicious, a quien escribió ‘Sad Vacation’, que comienza así:

«I’m sorry I didn’t have more to say
Maybe I coulda changed your fate
You were so misunderstood
You coulda been anything you wanted to»

Otro cantante a quien Thunders disputó el protagonismo fue Richard Hell. El ex Television que se integró en los primeros Heartbreakers, quiso convertirse en único vocalista, pero Johnny no estaba por la labor: «No quería hacer los coros a un cantante principal, ya lo hice por mucho tiempo», diría, en referencia a los Dolls. Así le recordaría Hell en un ensayo que puede leerse en su web:

«Había algo perfecto sobre Johnny. Aunque debido a que era un arquetipo legendario, tendías a pensar en él como algo predecible, como un modelo. Tendías a condescender con él porque pensabas que lo tenías clavado (y de lo contrario podría ser una amenaza). Pero siempre me sorprendía cuando le hablaba. Lo sorprendente era lo inteligente que era. Era inteligente de la misma manera que vestía tan perfectamente. Inteligente de la misma manera que Elvis Presley lo era. No podías superarle y él no se engañaba a sí mismo. (…) Era perfecto porque no se disculpaba. Fue simplemente elegante (grateful, en el original). Instintivamente sabía cómo hacer con lo que tenía».

Hell recuerda también algo que le dijo Thunders: “I get fucked up because I want to get fucked up”. (Algo así como: Si acabo jodido es porque yo quiero acabar jodido) ¿Se puede ser más punk? (aunque Johnny odiara la palabra, nos tomamos la licencia). Por si quedan dudas, este vídeo demuestra que NO:

La biografía de Nina Antonia incluye entrevistas al propio Thunders y a familiares y personas de su entorno, fotografías y discografía. Cuenta desde su infancia –en el instituto jugaba bien al béisbol, cuando le dijeron que tenía que cortarse el pelo dejó el equipo–, sus años en The New York Dolls y las otras bandas que fundó, su carrera en solitario, su vida personal –sus parejas, sus hijos–, sus mejores tiempos, sus peores tiempos, sus intentos de desintoxicación, sus giras por todo el mundo…

Thunders Nollan

Con el batería Jerry Nolan, amigos inseparables desde los Dolls.

Thunders, entrevistado en una televisión sueca, tras una actuación (en un programa tipo Noche de Fiesta), que causó una conmoción:

J.T.– Espero que esta no sea otra aburrida entrevista sobre drogas.

Entrevistador– ¿No te gusta hablar sobre ellas?

J.T.– No soy un drogadicto profesional. No lo creo.

Entrevistador– ¿Recuerdas cuando empezaste a tomar drogas?

J.T.– Yeah.

Entrevistador– Háblame sobre ello. ¿Cómo empezaste?

(…)

Al final de la entrevista (efectivamente, otra entrevista sobre drogas), Johnny pronunció una de las frases que más me han marcado después de leer la biografía:

J.T.– Tengo corazón, ¿sabes? Sigo siendo un ser humano.“

«Fue la afirmación más honesta de todo el programa», asegura Nina Antonia. Eso es Johnny Thunders para mí, honestidad, autenticidad, pura rebeldía y actitud rock and roll, sin imposturas.