Pasar la frontera de los treinta te cambia, aunque seas una estrella del rock, como Lee, protagonista de 'Canciones de amor a quemarropa', una novela que habla sobre música y ese momento en la vida en que cada cual debe encontrar su lugar. Esta es la primera de mis reseñas de libros sobre música, una serie en la que leeremos sobre todo novelas que permitan ponernos en la piel de los músicos y esas fascinantes biografías de leyendas del rock, historias llenas de talento, superación, excesos... que alimentan la mitología en torno a las grandes bandas de todos los tiempos.

 

 

 

 

‘Canciones de amor a quemarropa’

La amistad, el amor, el éxito se ven de distinta forma a los treinta. No sólo ganas años, te vuelves más seguro de ti mismo. Dejas atrás los complejos y, con la calma que da (con suerte) empezar a conocerte mejor, reanudas amistades que una vez fueron lo más importante de tu vida pero que con los primeros pasos de la edad adulta (la universidad, el primer trabajo, quizás en ciudades distintas) habías descuidado.

El amor, a los treinta, también madura. Si tienes pareja, sabes si quieres o no pasar tu vida con esa persona (aunque luego resulte no ser así) y comienzas a pensar, si te apetece, en tener hijos. Si no la tienes, seguramente busques esa complicidad y puede que eches la vista atrás en algún momento de bajón y repases la lista de tus conquistas, a ver si en alguna dejaste pasar a esa persona con la que podrías haber sido feliz. ¿Y sobre el éxito, qué? Para mí es sentirse bien con uno mismo y lo que uno hace, por encima del dinero o el reconocimiento. Pero eso es lo jodido del éxito: que cada cual tiene su propia definición.

Canciones de amor a quemarropa, Libros del Asteroide.

No son los treinta, al menos no ahora, la edad en que por lo general se consigue, si es que se consigue alguna vez. Después de estudiar o trabajar duro en los primeros años, piensas que toca recoger frutos y te frustras si no es así. Sientes que has fallado, a ti mismo, a los demás, o que son ellos quienes te fallan a ti. Sobre todo esto habla ‘Canciones de amor a quemarropa’, de Nickolas Butler (Libros del Asteroide) la primera novela de este autor americano. La primera novela que a más de uno le gustaría escribir.

Un grupo de amigos, una boda

Es la historia de un grupo de amigos, cuatro chicos y una chica en el meridiano de la treintena, que se reencuentra en el pueblo de Wisconsin en el que nacieron para celebrar la boda de uno de ellos. Todos han seguido caminos diferentes y no han perdido el contacto, aunque la amistad que une a unos y otros es distinta. El reencuentro hace que cada cual se replantee su vida, en contraste con la de los demás.

Cada capítulo responde al punto de vista de un personaje, lo que permite ver cómo cada uno explica, valora y siente las decisiones que ha tomado hasta llegar donde está, y también las del resto. Hay dudas e inseguridades, pero también certezas y confirmaciones de lo que ya se sabía, aunque no se supiera del todo.

Bon Iver

Uno de ellos, Lee, es una estrella del rock. “Lo invitábamos a todas nuestras bodas; era famoso”, así arranca la novela. Está inspirado en el cantante de Bon Iver, Justin Vernon, que es del pueblo de Wisconsin en que se crió el autor. “Nos llamaba de vez en cuando por una línea llena de ecos e interferencias que al fondo dejaba oír las risas de un coro de jovencitas, y su voz nunca nos parecía tan alegre como esperábamos”, continúa el primer párrafo.

La novela habla de expectativas, las propias y las ajenas, y de las raíces, del recuerdo melancólico de los viejos tiempos y esa sensación de pertenencia a un lugar al que siempre se vuelve a cargar pilas. “Cuánto me gustaría llevar vuestra vida”, dice el músico a la pareja que forman su mejor amigo y la chica del grupo. Y lo dice con sinceridad, toda la que se puede tener cuando se sabe que no es algo que vaya a ocurrir realmente.

Libros sobre música

Decidí leer este libro porque trata sobre música. En este caso, no tanto sobre la industria como sobre el músico y su mundo. Es un proyecto que he empezado en este blog: leer libros sobre música.

Dicen que sólo la música, además de la medicina, es capaz de curar las heridas del alma. Cambia música por lectura y tendrás el aforismo de los letraheridos. ¿Qué ocurre si juntamos ambas, música y literatura? Irán surgiendo cuestiones a partir de cada libro: ¿Cómo se ha reflejado la música en la literatura? ¿Puede la escritura transmitir su magia? Ahora que la música es más negocio que romanticismo, que no hace falta cantar bien, ni tocar, ni componer, ni saberse mover en el escenario para triunfar, quiero romper una lanza por este arte (no siempre lo es, pero debería) capaz de llegar al alma (a millones de almas) como ninguna otra. No sé si sanaremos heridas pero, si me acompañas, al menos pasaremos un buen rato leyendo sobre música.

Hogar, signifique lo que signifique

‘Canciones de amor a quemarropa’ (Shotgun Lovesongs) se puede, en cierto modo, escuchar (y no me refiero a que te lo lean o a comprar el audiolibro, si es que existe). Lee se ha dedicado a la música, ha cometido esa “locura” y ha triunfado. Pero antes lo ha pasado mal y se ha desesperado, “cansado de volver a casa sintiéndome el mayor fracasado del mundo. De pensar en buscar trabajo, en trabajos de verdad; en rendirme”. Regresa al hogar y encuentra su inspiración. O más bien ella le encuentra a él. “Mi música se parecía mucho a ese gallinero: un lugar frío sediento de calor”. ¿A qué suena, entonces, la novela? A ese trozo de hogar que todos llevamos dentro estemos donde estemos y signifique lo que signifique para cada uno.

Libros sobre música: Canciones de amor a quemarropa.

El autor se recrea en su semblanza del entorno, el Midwest americano. Podemos verlo: “Miré hacia el cielo, hacia esa masa ininterrumpida de nubes bajas que arrojaban grabados grises de lluvia sobre los negros campos y sobre los tallos color canela, ahora blanqueados, que todavía quedaban en los maizales”. Y podemos escucharlo: “La mejor descripción que se me ocurre –dice Beth sobre la música de su amigo- es que recordaba al modo en que el sonido viaja en invierno, cuando todo queda frío y mudo”. No dejes de leer esta novela, si te gusta la música, si estás persiguiendo un sueño (siempre tendríamos que hacerlo), aunque cuidado con convertirlo en realidad, porque puede no ser suficiente. Es lo que tienen los sueños.

(Fotos: Anthony Delanoix y Ales Krivec)